Sunday, January 15, 2006

HISTORIA I


Todas las civilizaciones han reconocido la influencia de la música, de hecho una de las terapias grupales más antiguas que se conocen son los tambores.
En las civilizaciones totémicas existía la creencia de que cada uno de los espíritus que habitaba el mundo poseía su sonido específico individual propio. El hombre primitivo creía que todos los seres muertos o vivientes tenían su propio sonido o canto al cual respondían, y que podía hacerlo vulnerable a la magia.
En la antigua Mesopotamia ( 6.000 a.C.) cuando se creían que los dioses se enfurecían y les castigaban con diferentes catástrofes climatológicas, los calmaban con cantos y con el sonido de sus rudimentarios instrumentos musicales.
En la época sumeria, (4.000 a.C.), la música ya se relacionaba con la astrología y las matemáticas, considerando que el universo (macrocosmos) y el hombre (microcosmos) estaban enlazados por la música.
Los sanadores chinos utilizaban las “piedras que cantan”, fragmentos de jade finos y planos que emiten distintos tonos musicales cuando son golpeados.
En la india milenaria adoraban a seres celestiales caracterizados por ser músicos divinos y su ciencia era la música y el canto, llegando a personificar los múltiples sonidos de la Madre Naturaleza.
Los primeros escritos donde se hace referencia a la influencia de la música sobre el cuerpo humano son los papiros médicos egipcios descubiertos en Nahum por Petrie en 1899, fechados alrededor del 1500 a.C., donde se relata la influencia favorable de la música sobre la fertilidad de la mujer, sin embargo muchos antropólogos consideran que el primer episodio de musicoterápia es el efectuado por David con su arpa frente al rey Saul. En la Biblia, (I, Samuel, 16:23) encontramos: “Cuando el mal espíritu de Dios se apoderaba de Saúl, David tomaba el arpa, la tocaba, y Saúl se calmaba y se sentía mejor, y el espíritu malo se alejaba de él…” En el shamanismo, que es probablemente la religión más antigua del mundo cuyo principio fundamental se basaba en que todo hombre tiene perfecta comunicación consigo mismo y con los que lo rodean, al igual que con lo sobrenatural, era el shamán quién ayudaba a reestablecer esta comunicación cuando había sido interrumpida temporalmente. Este lo hacía mediante usos intensivos del sonido.

1 Comments:

At 3:50 PM, Blogger CIART said...

Carlota, sou professor de música no Brasil e tenho lido as postagens que vc faz. Parabéns!
Ricardo Moreno
morenoricmelo@yahoo.com.br

 

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